viernes, 23 de marzo de 2012

Yo 
Me despierto sudando, me toco el cuello, el colgante está ahí, ha sido un sueño... se repite siempre... siempre mi colgante... pero no tiene sentido, es un regalo de mis padres, lo tengo desde que nací, es sólo un sueño muy recurrente.
Me levanto, mis padres ya están trabajando, y sólo son las siete, no paro de pensar que hay algo distinto... me ducho, me visto, y desayuno, en el calendario pone: 6 de Febrero de 2205.
Vivo en el año 2205, con todos los medios tecnológicos para crear las actitudes humanas en un robot, para eliminar el exceso de contaminación de la atmósfera, y para hacer coches que se muevan sin energías fósiles, y además, por el aire, pero nadie puede explicar por qué coño sueño lo mismo noche sí, noche también, desde que tengo memoria.
Voy al instituto, los profesores son ordenadores, robots, es aburrido, tienen mucha mejor vista que una persona, y te pillan si copias, o pasas notitas, y no son nada comprensivos, pero el ministerio de educación dice que se necesitan profesores estrictos, en realidad se ahorran los sueldos.
Llego a clase, mi novio está "enfermo" es un vago, creo que me está frenando en los estudios, pero creo que le quiero...
Estoy algo distraída, pero hay algo que llama mi atención, entra alguien, no le conozco, pero llama la atención nada más verlo, va vestido de negro, completamente, una  sudadera, unos vaqueros, y zapatillas anchas, lleva una media melena blanca, y sus ojos son completamente negros, no logro distinguir su pupila del iris (a esto he de decir que las mutaciones de color de pelo y ojos son completamente normales, hay gente de iris amarillos, violetas, etc. y el pelo, igual) lleva una media melena blanca, le da un aire de sabiduría, es extraño, clava sus ojos en mí... siento un escalofrío, son tan... profundos...
-Este es nuestro nuevo alumno, se llama Elías-dice el profesor, si es que a eso se le puede llamar profesor.- Siéntate junto a Eva, ya te encontraremos un sitio fijo.
Mierda, esa soy yo, cuando mi novio se entere... pobre chico, bueno, es alto, parece fuerte... pero vamos, que a mi novio no le hará ninguna gracia, (por cierto, se llama robert).
-Encantado-dice Elías,tendiéndome la mano.
-Igualmente-no acepto su mano.

Estoy en el recreo, con mi mejor amiga, Alba, el resto de chicas van persiguiendo al tal Elías, acosándolo con sus preguntas las oigo desde aquí, estoy en una terraza que hay justo encima del patio, las chicas están con él justo debajo, las oigo hacerle preguntas:
-¿Y cuánto mides? ¿Practicas algún deporte? ¿Tienes novia?
El pobre no tiene nada que hacer, me río interiormente.
-Sí, practico deporte-contesta.-¿Queréis que os lo enseñe?
Esto puede ser interesante.
-¡¡CLARO!!-contestan todas a la vez, no sé qué se esperan.
-Practico el parkour, es francés, y es un deporte que consiste en moverse rápido por cualquier lugar, y de forma fluida- y acto seguido, se engancha a una barra que sobresale por la pared, se balancea un poco, salta a un bordillo, se engancha a un saliente, y antes de que pueda darme cuenta, ha subido a mi balconada.- ¡Buf! Creía que no me libraba de ellas-me dice, entre risas, mientras se aleja.
Paso el resto del día en shock, me ha dejado flipada, no creí que nadie pudiera moverse así.





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