domingo, 29 de abril de 2012

Dime Quién Eres
Esta mañana, cuando me he levantado, he tomado una decisión, quiero conocer más a Elías, y desvelar ya todo ese misterio en torno a nuestra supuesta "infancia común".
Llego a clase, todo el mundo está nervioso, comentando cosas, me acerco a María, una chica, y le pregunto qué pasa:
-¿No te has enterado? Hay un grupo de gente que se está dedicando a atacar las distintas comisarías de la ciudad, parece que por donde pasan lo dejan todo destrozado, parecen una mafia, o algo así, pero nadie les ha visto, bueno, nadie que ahora esté vivo.
-¡Qué miedo! ¿No crees?
-Si bueno, en las noticias han dicho que de momento sólo han atacado comisarías, y que es posible que sean un grupo anarquista, o algo así, y que sólo vayan a atacar a las fuerzas del orden.
-Bueno, aún así, eso crea un poco de clima de inseguridad... no sé.
Me siento al lado de Elías justo cuando entra el profesor, toca historia, habla de una gran crisis, que nos llevó a cambiar por completo el sistema económico, y los tipos de energías utilizadas para todo, por los altos costes de las energías no renovables... escribo una nota y se la doy a Elías, esta tarde quiero quedar con él, tenemos que hablar todo lo que está pasando.

                                               *                          *                          *

He quedado con él en un parque que hay cerca del instituto, para que así los dos sepamos como llegar. Realmente no sé que espero sacar con esto, desde que llegó él no pienso con claridad en nada.
Le veo llegar, cómo no, vestido completamente de negro, pero esta vez va en manga corta. Yo me estoy abrasando, ¡¿cómo puede vestir completamente de negro sin sudar ni una gota?!
Se acerca a mí, le saludo, pero no sé si darle dos besos... un abrazo? Él me saca de dudas, se sienta directamente.
-Bien-dice.-Aquí me tienes, ¿de qué querías hablar?
-Ni siquiera estoy segura...
-Bueno, si me has hecho venir será por algo, ¿no?
-Sí, bueno, no sé, quiero saber qué pasa.
-¿Qué pasa con qué?
-Bueno, tú dices que me conoces, de cuando eramos pequeños, mis padres dicen que si es verdad que pasamos algún verano en el campo, pero que tampoco recuerdan muy bien a la gente de allí. Y desde luego tú a mí no me suenas nada.
-Bueno, es normal, lo único que ha mantenido mi recuerdo activo es que tus iniciales estuvieran grabadas en este colgante, si no, lo habría olvidado.
-Bueno, pero... ¿Cómo es, que después de tanto tiempo, nos encontremos así, de repente?
-Coincidencias, mis padres consiguieron trabajo por aquí, los institutos se pelaban por mí, y elegí este, por su gran equipo de química.
-¿Y todo pura coincidencia?
-No, soy un acosador que lleva obsesionado contigo desde los cinco años- así que así es como Elías hace bromas, un poco lúgubre para mi gusto, pero sonrío, supongo que no está acostumbrado a hacerlas.-¿Paseamos?
-Claro, ¿Y dónde has vivido hasta ahora?
-Pues de aquí para allá, a dónde el trabajo llevara a mis padres, New York, New London, Neu Berlín, y ahora aquí, de vuelta a Nueva Valencia, donde nací.
-Y... Bueno, ¿a qué se dedican tus padres?
Me mira de forma sombría, y cambia de tema, de repente.
-Oye, ¿y tú has estado siempre aquí?
-Yo, bueno, sí, he llevado una vida poco movida, incluso aburrida.
-Eso no puede ser...
-¿Qué piensas?
-No, nada. Oye, se me hace tarde, ya hablamos mañana, ¡adiós!
Me ha dejado con la palabra en la boca.

martes, 10 de abril de 2012

Tan sólo más preguntas
Me despierto, es tarde, hoy no he soñado con lo de siempre, hoy sólo había espacio para una cosa en mi mente: sus ojos, me perdía en ellos, en su negrura, y no tenía miedo, porque esa oscuridad me atraía, porque a pesar de estar oscuro, a pesar de ser tan profundos, lo notaba conmigo...
Me levanto y me acerco a la ventana, está oscuro, es extraño, normalmente hay luz, con las farolas, incluso de noche, pero hoy parece que ha habido un apagón... de repente, algo atrae mi atención, una figura, en el tejado de enfrente, y otra, y otra, tres, y están paradas, de frente a mi edificio, dos de ellas llevan algo, algo brillante, de repente, la del centro, que parece no llevar nada, alza el brazo, y las otras dos parecen juntarse con él, fusionarse, pero... hay un destello, y cuando acaba, sólo está la figura central, sin cambios, y las otras dos parece que nunca han estado allí no sé que está pasando, ¿esto es un sueño? Porque quiero despertar, me da mal rollo, no dejo de observar a la persona del tejado, de repente, da un salto, un salto de veinte metros, y se planta frente a mi ventana, enganchado tan solo del alféizar, yo caigo al suelo del susto, su cara estaba tapada, pero sus ojos... eran cambiantes... ¿Qué significa todo esto?

                                         *          *          *          *         *          *          *    
Ya... no podía más, debía verla, ha sido una locura, pero no lo soportaba, por una vez, todos hemos estado de acuerdo, no era soportable, debía estar con ella, verla de cerca... me duele, me duele por dentro el verla y no poder decírselo... pero no sé que pasaría... no quiero que sufra, primero, debo crear un mundo seguro, en el que no estemos en peligro todo el tiempo... me vengaré, purgaré este mundo, y así podré estar con ella...
Pero quién soy yo, os preguntaréis, yo soy la unión de la venganza y el honor al servicio de la razón y el recuerdo, soy la personalidad dominante.              

martes, 3 de abril de 2012

Otra nota del Autor
Parece que va a haber más notas del autor que historia, pero bueno, lo que quiero decir hoy es: no hay mucha gente que haya leído alguna otra historia mía, porque han acabado todas en el fuego, por eso quiero decir algo, dar una explicación, no sé que se espera de mí la gente que lee esto y me conoce, los que no me conocen obviamente no esperaran nada, pero a ver, mis historias son completamente subrealistas y de fantasía, probablemente se hallen incoherencias, de hecho, es muy probable, pero yo lo hago con todo el cariño y la buena intención del mundo, también he de decir que la historia no la llevo pensada, excepto ciertas cosas, así que dependiendo de mi estado de ánimo un día escribiré de una forma y otro de otra.
Otra cosa, aunque esto es para alguien más concreto, me han dicho que no debo escribir desde el punto de vista de una chica, porque soy un hombre y no puedo saber como piensan, bien , ya he pensado en eso, y como habréis notado,  voy cambiando el narrador, pues bien, conforme avance la historia voy a tratar de llegar a usar un solo narrador, y por supuesto, desde un punto de vista masculino, que nadie se alarme.